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Semana mundial de la lactancia materna
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la importancia de alimentar al niño con leche materna desde que nace, radica en que esta práctica no solo garantiza un adecuado crecimiento y desarrollo del menor, sino que salvaría 1.5 millones de vidas al año.
La celeridad de la vida cotidiana en la sociedad actual ha puesto el tema de la lactancia en un segundo plano y muchas mujeres evitan dar pecho a sus hijos o suspenden el proceso mucho antes de lo recomendado, lo cual redunda en desnutrición y diversas enfermedades dentro de la población infantil.
La lactancia materna debe ser exclusiva durante los seis meses de edad y complementaria hasta los dos años de vida. Se ha comprobado además que lactar establece un vínculo afectivo con la madre y protege al menor de alergias, desnutrición, diabetes juvenil y obesidad.
Ventajas para la madre
La lactancia también ofrece ventajas para la gestante. Algunas de las más importantes son:
Disminuye la pérdida de sangre después del parto y el riesgo de muerte de la madre.
Reduce el riesgo de cáncer de seno o tumores en los ovarios.
De igual manera la lactancia ofrece ventajas económicas para la familia del menor (reduce el costo en compra de leches especiales y chupos) y para las naciones. Al disminuir el riesgo de enfermedades en los niños y niñas, se reducen los gastos en salud.
Asimismo el amamantar es más que una decisión de la madre, un compromiso que asume la familia. El apoyo del núcleo familiar es vital. El compañero o esposo debe compartir las labores domésticas y de crianza, de modo tal que la mujer tenga el tiempo necesario para alimentar a su hijo y proporcionarle los cuidados necesarios para su crianza.
También es deber de los gobiernos que se desarrollen políticas enfocadas a la promoción de la lactancia tales como: proponer que en los lugares de trabajo se permitan horarios y ambientes para que la mujer alimente al menor o que pueda extraerse la leche y cuente con reservas de dicho alimento para su hijo.
A su vez, las instituciones de salud deben proveer información suficiente y veraz sobre la lactancia materna y dejar claridad sobre la libertad de elegir si quieren o no lactar a sus hijos.
Alimentación de la gestante
Dado que la gestación es para la mujer un esfuerzo fisiológico es imprescindible que se nutra de forma adecuada y cuide su salud durante y después de esta etapa.
En Colombia, además del aumento de embarazos en adolescentes, la alimentación poco balanceada y el bajo peso con el cual las gestantes cursan su embarazo, supone riesgos para la vida del bebé y de la madre.
De acuerdo con la Unicef, en las Américas “entre 8% y el 13% de los nacidos vivos pesan menos de 2.500 gramos y un alto porcentaje muere antes de cumplir el primer mes de vida; en Colombia esta cifra es de 7%”.
Por tal razón, es importante que la mujer en estado de gravidez aumente la ingesta diaria de alimentos, el consumo de leche y derivados lácteos, carnes, verduras y frutas, entre otros alimentos de alto nivel nutricional y que contenga hierro y ácido fólico.
Es recomendable dividir alimentación en varias porciones a lo largo del día a fin de que haya mayor tolerancia a la comida de presentarse episodios de vómito.
Cabe anotar que la calidad de la leche es proporcional a la excelencia y equilibrio calórico de los alimentos que haya ingerido durante el embarazo sin olvidar que luego del parto, la nueva madre ha de aumentar la ingesta de líquidos y alimentos nutritivos a fin de aumentar la producción de leche y la calidad de la misma.
Ponga atención sí…
- Durante el embarazo se presenta pérdida de peso. El aumento normal es de 10 a 12 kilogramos. Nunca debe ser menor a 6 kilos. Cuando se trata de una mujer delgada, el aumento de peso debe ser mayor. De lo contrario es importante verificar la calidad y cantidad de los alimentos que consume la gestante.
- Si muestra palidez en el interior de los párpados, las uñas o la lengua pues éstos pueden ser signos de anemia nutricional que debe ser contrarrestada con suplementos de hierro.
- ·Es importante que desde el preciso instante del embarazo la futura madre acuda a los servicios de salud a fin de vigilar el desarrollo del feto, la ganancia de peso y conocer de antemano, los programas que han sido creados para proteger la salud de la madre y su bebé.
Luego del alumbramiento
Todos los recién nacidos, incluso los prematuros que no presentan complicaciones deben recibir la leche materna desde la primera media hora después de su nacimiento. Este momento es vital para el niño y asimismo, para la nueva madre puesto que reduce el riesgo de sufrir hemorragias.
Aunque existe el mito que sugiere que el calostro o primera leche no debe ser administrada al neonato, lo cierto es que ésta tiene nutrientes que le ayudan a protegerlo contra enfermedades, le da energía y le ayuda a limpiar el intestino.
Fotografías tomadas de: http://www.unicef.org.co/Lactancia/index.html
http://www.who.int/es/
Encuentre más información en: http://www.unicef.org
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